Comienzo de un nuevo lugar de encuentro
ENTRADA DE MI PUEBLO
La Esquina de Ballesteros, siempre la habrán de encontrar, junto a la huella olvidada del Viejo Camino Real..... ( Mario Nicosia )
| Retomando leyendas de ahogados y aparecidos, esta colección de cuentos acaba de ver la luz por el sello editorial cordobés “Llanto de Mudo”. Será presentado el miércoles a las 20, en Librelibro. No es nada frecuente que los pueblos de la región sirvan de escenario para ambientar literaturas. Mucho menos si éstas buscan ese efecto universalmente conocido como “terror”. Sin embargo, casi contradiciendo este principio escenográfico aunque situándose en las tendencias de estos tiempos (hoy asistimos a una notable reivindicación de los regionalismos), el escritor Iván Wielikosielek, nacido en Ballesteros en 1971, ambienta sus pesadillas en el Pozanjón, la misteriosa laguna de su pueblo. Cruzados por un fuerte tinte autobiográfico, por intensas lecturas de Poe, Lovecraft y Bram Stoker y (sobre todo) por una marcada “debilidad” hacia el cine de terror clase “B” (Roger Corman, José Larraz, Tony Scott y el propio Roman Polanski) los cuentos que componen “La profecía del Pozanjón” pueden ser leídos como un gran fresco en el periplo de un adolescente que deja su pueblo para ir a la gran ciudad y ya no puede volver a casa. La búsqueda de este retorno le será negada sistemáticamente a los personajes de cada relato hasta llegar al cuento que cierra el libro, una nouvelle de 60 páginas (“Espíritus de la orilla”) donde esta imposibilidad pareciera entrar en sintonía con poderosas fuerzas oscuras que desde siempre estuvieron emergiendo desde el lago.Si hay un ingrediente que hace interesantes estos relatos al lector que vive en estas latitudes, ese ingrediente no proviene de la literatura inglesa sino de algunas leyendas truculentas que en Ballesteros se cuentan sobre el Pozanjón, y que tienen como protagonistas a sus ahogados y aparecidos, leyendas que germinaron en el corazón de Wielikosielek cuando era niño y que luego, como las grandes verdades a las que asiste el ser humano en su breve paso por la vida, no han dejado de crecer en su interior. Entre los libros de Wielikosielek, se cuentan dos volúmenes de prosa breve referidos a la ciudad de Córdoba (“Ex”, de 2001, y “Acto Único”, de 2005) dos de relatos (“Los ojos de Sharon Tate”, de 2006, y “Crónicas del sudeste”, de 2008) y dos de poesía (“Cotidianos funerales en la Tierra”, de 2008, y “Príncipe Vlad”, de 2012), todos editados por “Llanto de Mudo”. Esta colección de relatos, ilustrada por la pintora bellvillense Nilce Grimoldi, será presentada por su propio autor el miércoles 13 de junio a las 20 en el café de “Librelibro” (Mendoza esquina Mitre) tras lo cual se servirá un pequeño aperitivo. Fuente: http://www.eldiariocba.com.ar/noticias/nota.asp?nid=52608 |

Escribe: Jesús Chirino
| Portada » Regionales » El reloj del templo marcó 50 años | ||
| 19 de Marzo de 2010 | ||
| BALLESTEROS - Festejos Patronales en honor a San José | ||
| El reloj del templo marcó 50 años | ||
![]() Los festejos dedicados a San José tienen además la celebración del medio siglo del reloj de la torre del templo. Por la noche habrá reconocimientos a quienes integraron la comisión que lo colocó en 1960
A la entrada de la noche de hoy, los habitantes de Ballesteros venerarán a su Santo Patrono, San José.
La comisión Parroquial programó para las 20 la misa en honor al protector. Media hora más tarde se desarrollará la procesión religiosa, por las calles de la localidad, llevando en alto la imagen del Santo. Además, participarán de esta peregrinación por el pueblo las imágenes de grutas que representan a distintos sectores barriales.
@ Feriado
Con motivo de los Festejos Patronales, el intendente municipal Ludovico Anastasía declaró a través del decreto N°13/2010 no laborable la jornada de hoy.
@ Camaradería
Por otra parte, se llevará a cabo a partir de las 22 una cena show para continuar los festejos en homenaje a San José y para compartir un momento de camaradería entre la comunidad toda.
La cita es en el Club Talleres y contará con la actuación de Omar Maranzana, celebrando además los 50 años de la instalación del reloj en la torre del templo.
En la oportunidad se entregarán presentes a los integrantes de la comisión que en 1960 inauguraron esta obra.
@ “Todo comenzó como una humorada”
“¿Qué hora tenés Miguel?, ¿qué hora tenés Miguel?, y él, que tenía la peluquería enfrente de la parroquia les decía que iba a colocar un reloj público. Así surge la idea. Todo comenzó como una humorada”, narró a EL DIARIO, José Santopolo, el encargado desde hace 20 años del mantenimiento del reloj de la torre del templo.
Memorioso o meticuloso a la hora de los detalles (y dice que tiene todo anotado), el hombre de 71 años (se dedica a impermeabilizaciones) rescata la historia del aparato que fue instalado hace 50 años.
“Se llamaba Miguel Ferigo, tenía la peluquería enfrente, con mucha clientela, y todos los que vivían alrededor de la iglesia integraban la comisión parroquial y enseguida se conformaron también otra comisión que de inmediato se puso a reunir fondos para comprar un reloj para la torre del templo. Corría el año 1959”, indicó Santopolo.
Agregó que por entonces el intendente Oreste Romagnoli también era integrante de ese grupo y quien presidió la comisión fue el padre Armando Piazza, que está sepultado en la iglesia misma.
Se buscaron los presupuestos de dos grandes relojerías de Rosario (Santa Fe). Se tomó uno de ellos, que por aquellos tiempos eran 72 mil pesos. Se entregó una parte como seña, de 14 mil pesos, pero cuando todo estaba listo falleció el padre de los dueños de la relojería rosarina, en verdad el propietario titular. Sin embargo, a decir de Santopolo, los hijos respondieron a la brevedad asumiendo el compromiso de entregar en tiempo el reloj acordado, el 19 de marzo de 1960, en el día del Santo Patrono, previo a la firma de un nuevo contrato. La misma empresa fue quien envió al personal para colocarlo, aunque mencionó que esos despachos, por entonces, “se realizaban por ferrocarríl, cuando el tren pasaba por Ballesteros”.
Santopolo heredó en 1990 la tarea de hacerse cargo del reloj, cuando falleció el responsable de hacerlo, Humberto Giordanino. “Me entregó una carpeta con todo lo actuado, todas las novedades y me enseñó de antemano como atender las posibles fallas”, contó, quien “siempre fui un aficionado, pero cuando más conocí del reloj, más me gustó”.
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Nació en Ballesteros, provincia de Córdoba, el 30 de junio de 1949.
Es hincha de Talleres y habla en perfecto cordobés básico. Hijo de inmigrantes austríacos, debió trabajar desde los 9 años porque sus padres perdieron el campo que tenían. Fue contratado como tornero en una fábrica de implementos agrícolas, donde remachaba los dientes de las rastras que se usaban para labrar la tierra en el cultivo del maní. También supo coser bolsas en épocas de cosecha de trigo y sorgo. Cuando le preguntaban qué quería ser cuando fuera grande, respondía "médico". Alcanzar su sueño no le resultó fácil. Debía viajar todas las semanas hasta Córdoba para comenzar sus estudios en la Universidad Nacional. Como no tenía dinero para el pasaje, le hacía dedo a los camioneros, que lo trasladaron durante muchos años hasta que se compró una moto. Los libros de Medicina se los regaló un hermano de su padre, pero a los pocos días se los robaron. A pesar de todo, siguió remando. Convencido de que el que no llora no mama, el estudiante golpeo la puerta de la casa del rector universitario para pedirle una beca que le permitiera cursar su carrera. Y la consiguió. Finalmente, en 1976 se recibio de médico. Después se perfeccionó en Buenos Aires, Brasil y Francia. En París realizó 77 trasplantes y fabricó el estabilizador cardíaco que sirve para hacer el by pass coronario sin detener el corazón. Todo esto nos permite conocer a este ilustre desconocido que trabaja en silencio y con gran esfuerzo. Se llama Oscar Bauk y es el Jefe de Cirugía Cardiovascular del Hospital Italiano de Córdoba. Y es el responsable de la buena noticia de la semana: realizó con éxito un autotrasplante de corazón en nuestra ciudad, que no tiene precedentes en el mundo. La cirujía consistió en sacar el corazón del cuerpo de la paciente, repararlo y volverlo a implantar en su lugar. Mientras el médico le "hacía chapa y pintura", el órgano estuvo parado durante 212 minutos. En ese lapso, la mujer vivió como Pinocho, con un corazón de fantasía. Hoy, Martha Galiano de Abrate fue dada de alta y se reencontró con su marido, el verdadero dueño del corazón. El doctor no es un ídolo ni un héroe. Es uno de nosotros, que con su trabajo nos dió una lección y un ejemplo de profesionalismo. Y una demostración de que en Córdoba existen la infraestructura y los médicos idóneos para brindar servicios de alta especialización como en los países del primer mundo. En esta sociedad acostumbrada a zafar de cada una de las circunstancias, Oscar Bauk es un culto al esfuerzo. | |||||||||||||||||||